El Acebo

El otoño pasado comenzamos una serie de encuentros en el espacio del LabOratorio Innátur, en los cuales los participantes de las mentorías compartimos y construimos conocimiento desde nuestra experiencia de interacción con la naturaleza.

La última sesión estuvo dedicada al árbol Ilex aquifolium, el Acebo.

Propuse la práctica de comunicación con este árbol, con el soporte de imágenes durante el mes de diciembre, y en la sesión online, compartimos la experiencia personal y las percepciones sobre este hermoso árbol. A continuación, presento la síntesis de las aportaciones de los participantes.

 

Conociendo mejor al Acebo

El Acebo se muestra como un árbol de luz, de color dorado y violeta también.

Personalmente lo percibo interiormente lleno de misterio, una puerta me indica que puedo entrar en su interior y profundizar en su conocimiento cuando lo desee.

Cuando lo miras transmite ternura, con presencia. Su grandeza no está en su altura.

Conectando con él, puedes llegar a sentir calor, que puede ser intenso, quizá te ardan las manos.

Puedes notar su acción en el cuerpo como un hormigueo en la espalda, o movimiento en el pecho. Ensalivando y soltando la mandíbula.

Todas coincidimos en que este árbol transmite alegría, una eclosión de alegría, llena de luminosidad.

El Acebo tiene en sus frutos la semilla del año siguiente, te darán una visión más amplia de lo que viene. Estos frutitos rojos son como llamitas de fuego, son aportaciones llenas de amor y mucha pasión.

El Acebo dice: “Entrégate sin miedo a los demás, no temas. Todo está bien y era necesario. Las espinas te servirán para marcar límites, pero no para aislarte”

Palabras clave del Acebo:

Fuerza, Alegría, Ternura, Equilibrio entre Fortaleza y Vulnerabilidad, Elegancia en la Acción, Protección, Poner límites con equilibrio, Esperanza y Recursos disponibles, Dicha, Paz, Elemento Fuego. Impulso e ilusión para encarar lo nuevo.

 

Práctica de Conexión con el Acebo

Comparto contigo aquí el ejercicio de comunicación innátur que realizamos en la sesión on-line. Además de conectar interiormente con el árbol, realizamos con él la revisión del año pasado, con vistas a prepararnos para el año nuevo. Creo que esta práctica es muy apropiada para el fin de año (no es casual que este árbol esté muy presente en las tradiciones navideñas), pero intuyo que también puede ayudar en la revisión de otros ciclos, quizá un mes o trimestre, para la preparación de lo nuevo.

Me encantará que me cuentes cómo te resulta si lo practicas escribiéndome a:  anaelhervas@gmail.com

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